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Archive for the ‘Del útero al habla’ Category

Marta Leticia Sierra Morales

En un mundo en el cual la tecnología está presente en todos los aspectos de nuestra vida, el embarazo y nacimiento no son la excepción; día con día vemos con total indiferencia que los procesos naturales y fisiológicos ya no se respetan, es más, las mujeres no se cuestionan si deben o no parir, y eligen la intervención quirúrgica conocida como cesárea para tener a sus bebés.

El personal médico les ha vendido la idea de que este procedimiento es un evento inocuo e indoloro y así las mujeres con total desconocimiento de su sexualidad, de sus derechos y de lo que es mejor para ellas y sus bebés, aceptan sin cuestionar esta intervención y lo que sucede es que el índice de cesáreas en el mundo y principalmente en nuestro país aumenta de una manera alarmante, de tal forma que los lineamientos que ha dado la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1985, donde establece que “En ninguna región del mundo la cesárea debe ser mayor al 15%” no se respeta, al contrario, el índice de cesáreas es mayor que el de nacimientos por parto vaginal.

Al Preguntarles de manera aleatoria a las mexicanas que son madres como nacieron sus bebés, 9 de cada 10 dicen que por cesárea ¿Entonces cual es el índice de cesáreas en México? ¿Es una estrategia de control natal en nuestro país?, desde luego que refleja la escasa educación sexual de las mujeres.

Pero ¿La cesárea es realmente inocua? ¿Qué riesgos presenta para la mamá y el bebé? ¿Qué podemos hacer para prevenir las cesáreas injustificadas?

La Coalición para mejorar los servicios de maternidad (CIMS) formada por 39 organizaciones norteamericanas, entre las que destacan: Lamaze Internacional http://www.lamaze.org, Midwives Alliance of North America http://www.mana.org, Perinatal Education Associates, Inc. http://www.birthsource.com Childbirth and Postpartum Professional Associaton http://www.cappa.net/ dicen lo siguiente:

“Cada año desde 1983 no menos de una por cada cinco mujeres americanas han dado a luz por cirugía abdominal. Actualmente una de cada cuatro equivalente al 25% tiene una cesárea para el nacimiento de sus bebés y la incidencia para las madres primerizas puede convertirse hasta en una de cada tres. Los estudios muestran que la incidencia de cesáreas puede ser reducida a la mitad. La Organización Mundial de la Salud recomienda no más del 15%. Con un millón de mujeres que les ejecutan cesárea cada año, representan de 400 mil a 500 mil que fueron innecesarias.

Ninguna evidencia sostiene la idea que la cesárea es tan segura como el parto vaginal, tanto para la madre como para el bebé. Por lo tanto existe un incremento de riesgo en la salud y el bienestar del bebé y de la madre en el posparto por los nacimientos por cesárea.

Las mujeres corren un riesgo de cinco a siete veces mayor con una cesárea en comparación a un parto vaginal. Las complicaciones durante y después de la cirugía representan lesión a la vejiga, útero y vasos sanguíneos (2 por 100), hemorragias (de una a seis mujeres requiere transfusión sanguínea), accidentes anestésicos, coágulos en miembros inferiores (6 a 20 por mil), embolismo pulmonar (1 a 2 por mil), intestino paralizado (10 a 20/100 ligero, 1/100 severo) e infecciones (arriba de 50 veces el más común).

Una de diez mujeres reportan dificultades con actividades normales dos meses después del nacimiento y una de cuatro reportan dolor en el sitio de la incisión como un problema mayor. Nueve de cada 14 aún reportan dolor en la incisión seis meses o más después del nacimiento de sus bebés. Existe el doble de posibilidades de ser re-hospitalizada después de una cesárea que de un parto vaginal.

Como es de esperarse en todas las cirugías abdominales, la zona de cicatrización interna puede causar dolor pélvico, dolor a las relaciones sexuales y problemas intestinales.

Las consecuencias reproductivas comparadas con el nacimiento vaginal incluyen incremento de la infertilidad, pérdidas fetales, placenta previa, desprendimiento de placenta y partos prematuros. Aún en mujeres que planean una segunda cesárea, la ruptura uterina ocurre con una frecuencia de 1 por 500 a razón de 1 por 10,000 en mujeres sin cicatriz previa”.

Riesgos de la cesárea para el bebé.

“Especialmente con las cesáreas programadas, algunos bebés serán extraídos inadvertidamente en forma prematura. De cualquier manera los bebés nacen impropiamente antes del momento de estar listos y pueden presentar problemas respiratorios o alimenticios. Uno o dos bebés por cien podrán ser lesionados por el bisturí durante la cirugía.

Estudios comparativos entre cesáreas programadas y cesáreas por motivos no inherentes al bebé, con nacimientos por vía vaginal, han encontrado que un 50% de los valores de Apgar son más bajos y requieren unas cinco veces más asistencia respiratoria y son admitidos cinco veces con más frecuencia a cuidados intermedios o intensivos.

Los niños que han nacido por una cesárea programada, pueden desarrollar cuatro veces más hipertensión pulmonar persistente, comparados con bebés nacidos vaginalmente. La hipertensión pulmonar persistente es una amenaza para la vida.

Con el nacimiento por cesárea es más difícil para las madres formar vínculo con el bebé, ya que puede ser que las madres sean menos propensas a abrazar o amamantar al bebé, o por tener habitación compartida, debido a las dificultades del cuidado para el infante, en el proceso de recuperación de una cirugía mayor.

Los bebés tienen menos posibilidades de ser amamantados. Las consecuencias adversas para la salud por la alimentación con fórmula son numerosas y pueden ser severas”.

Para información complementaria de estos datos y sus referencias u otras publicaciones de la Coalición para Mejorar los servicios de Maternidad, visite el sitio http://www.motherfriendly.org

Cesárea Segura, Lineamiento Técnico; Secretaría de Salud de México (2002).

“La resolución quirúrgica de los eventos obstétricos a través de la operación cesárea constituye uno de los avances más importantes en la medicina perinatal contemporánea y ha tenido indiscutiblemente un impacto extraordinario en la disminución de la mortalidad materna y perinatal. Los aportes científicos y tecnológicos que ocurrieron en el siglo XX, permitieron la introducción de técnicas quirúrgicas con asepsia y anestesia confiables y de métodos sofisticados para la detección temprana del sufrimiento fetal agudo y crónico, contribuyeron en forma por lo demás importante al incremento en el uso de la operación cesárea que se observó en la década de los años sesenta en todos los países alrededor del mundo.

Sin embargo, en la época reciente ha ocurrido un aumento considerable en la práctica innecesaria de la operación cesárea, que ciertamente no es inocua y conlleva riesgos inherentes, quirúrgicos y anestésicos, con lo que ésta técnica operatoria pierde su enorme efecto benéfico de salvar vidas de madres y recién nacidos cuando está bien indicada. El incremento tan notable en nuestro país en el número de cesáreas sin indicación justificada, en las instituciones de sector público y privado, ha sido motivo de preocupación para el Sistema Nacional de Salud, por lo que la Secretaría de Salud, la Federación y la Asociación Mexicana de Ginecología y Obstetricia y la Asociación Mexicana de Obstetricia y Ginecología Infanto Juvenil, han unido esfuerzos para implementar estrategias tendientes a su disminución.

El presente Lineamiento Técnico para la Cesárea Segura elaborado por un grupo de expertos y especialistas mexicanos, constituirá un valioso recurso de apoyo para la capacitación permanente del personal médico de las instituciones que brindan atención obstétrica y contribuirá a incrementar la calidad de los servicios de salud”.

Indicaciones para la operación cesárea.

La indicación para realizar una cesárea puede ser por causas maternas, fetales o mixtas.

I) Causas maternas.

Distocia de partes óseas (desproporción cefalopélvica): por Estrechez pélvica, Pelvis asimétrica o Tumores óseos

Distocia de partes blandas: Malformaciones congénitas.

-Tumores del cuerpo o segmento uterino, cérvix, vagina y vulva que obstruyen el conducto del parto.

-Cirugía previa del segmento y/o cuerpo uterino, incluyendo operaciones cesáreas previas.

– Cirugía previa del cérvix, vagina y vulva que interfiere con el progreso adecuado del trabajo del parto.

Distocia de la contracción: hemorragia (placenta previa o desprendimiento prematuro de la placenta normo inserta).

-Patología materna incluye nefropatías, cardiopatías, hipertensión arterial o diabetes mellitus, etc.

II) Causas Fetales

– Macrosomía fetal que condiciona desproporción cefalopélvica.

-Alteraciones de la situación fetal, presentación o actitud fetal.

-Prolapso de cordón umbilical

-Sufrimiento fetal

-Malformaciones fetales incompatibles con el parto

-Embarazo prolongado con contraindicación para el parto vaginal

-Cesárea posmortem

C) Causas Mixtas

-Síndrome de desproporción cefalopélvica

-Preeclampsia/eclampsia

-Embarazo múltiple

-Infección amniótica

-Isoinmunización materno-fetal

Cesárea previa

La práctica del parto vaginal en casos seleccionados de pacientes con cesárea previa es cada vez más frecuente. El propósito de esta conducta es evitar los posibles riesgos a la operación cesárea, sin embargo el concepto clásico de “una vez cesárea, siempre cesárea” ha prevalecido en el ámbito médico, por lo que esta condición representa una de las principales indicaciones de esta operación.

De acuerdo a estudios de investigación reciente, la estrategia de permitir un parto vaginal a pacientes con cesárea previa bajo condiciones controladas, logra un incremento en los nacimientos por vía vaginal sin complicaciones.

Se decidirá permitir un parto vaginal en mujeres con cesárea previa, únicamente en unidades de segundo o tercer nivel de atención con personal capacitado para resolver cualquier complicación.

Complicaciones de la operación cesárea

a) Transoperatorias (estas complicaciones pueden ocurrir en la madre, el feto o en ambos):

-Complicaciones maternas: Hipotonía o atonía uterina, hemorragia, lesiones del intestino delgado o grueso, vejiga, así como tromboembolismo del líquido amniótico y prolongación de la histerorrafia que puede desgarrar o lacerar las arterias uterinas.

La anestesia puede condicionar en la madre complicaciones respiratorias: hipoventilación, depresión respiratoria, edema laríngeo, broncoaspiración, broncoconstricción, paro respiratorio, absorción masiva de anestesia.

Complicaciones cardiovasculares: hipertensión, taquicardia, bradicardia, arritmia, insuficiencia cardiaca y paro cardiaco.

Complicaciones fetales: Traumatismos, broncoaspiración, depresión respiratoria.

b) Complicaciones Postoperatorias

Complicaciones maternas inmediatas: Hipotonía uterina, hemorragias, hematomas, lesiones en vejiga, uréter, intestino e íleon paralítico.

-Mediatas: Infección puerperal, urinaria, respiratoria, anemia, hemorragia por retención de restos placentarios, dehiscencia de la histerrorafia entre otras.

-Tardías: Ruptura uterina en embarazos subsecuentes y procesos adherencias.

Complicaciones Neonatales: Taquipnea transitoria del recién nacido y síndrome de adaptación pulmonar.

Estrategias para la reducción de la frecuencia de cesáreas en el Sistema Nacional de Salud

En nuestro país en los últimos años, el número de operaciones cesáreas ha tenido una tendencia creciente dentro de las instituciones del sector público y particularmente del sector privado, lo que obligó a establecer estrategias puntuales que contribuyen, a disminuir la frecuencia de la operación cuando no está debidamente indicada e implementar un sistema de vigilancia y seguimiento de la cesárea con cobertura nacional para:

– La vigilancia del indicador hospitalario del número de cesáreas en relación al número de nacimientos.

– La capacitación permanente del equipo de salud sobre las indicaciones de la operación cesárea.

– El establecimiento de estrategias en las unidades de salud.

– La Investigación constante.

– Acciones de información, educación y comunicación en salud perinatal

Consisten en realizar sesiones educativas dirigidas a las embarazadas y al público en general, para desalentar falsas expectativas ante la operación cesárea, basadas en ideas relacionadas con evitar el dolor del trabajo de parto o para conservar la estética corporal.

Estas sesiones educativas deben incluir información sobre los cambios que ocurren durante la gestación, los signos y síntomas de alarma, etapas del trabajo de parto que incluyen las contracciones breves o pródromos, sobre todo en mujeres primíparas. Un aspecto muy relevante es el de informar de los beneficios del uso de la operación cesárea, cuando está correctamente indicada y sobre los riesgos anestésicos y quirúrgicos cuando se practica innecesariamente.

Prevención de cesáreas innecesarias.

Para que las mujeres tengan un embarazo y un parto saludable y gratificante, así como prevenir la realización de cesáreas innecesarias es inevitable una educación sexual adecuada en las diferentes etapas de su vida. Existen experiencias y conocimientos que solamente a las mujeres nos corresponde transmitir, porque pertenecen a los aspectos más íntimos de nuestra sexualidad.

La educación sexual debe comenzar en una etapa temprana, en casa, en donde la madre habla con sus hijas e hijos sobre la menstruación, el significado de las relaciones sexuales, el nacimiento de los hijos y la lactancia. Hablarles de manera positiva de estas etapas de la vida tan importantes, con un lenguaje limpio que deje de transmitir mensajes e ideas que deterioran la autoestima de las niñas y que influyen negativamente en el desarrollo de una sana sexualidad y de toda la personalidad.

Si estás embarazada toma en cuenta las siguientes indicaciones para prevenir los riesgos que implican las cesáreas prescindibles, tanto para la madre como para el bebé:

1.- Prepárate, infórmate, asiste a cursos de educación perinatal y lee sobre los aspectos relacionados con el embarazo, trabajo de parto y parto.

2.- Confía en la sabiduría de tu cuerpo, piensa que así como lograste el embarazo, tu cuerpo sabe que hacer para que el bebé pueda nacer.

3.- Nútrete adecuadamente, haz ejercicio suave diariamente durante 30 minutos, así como ejercicios de relajación y mantén una actitud positiva.

4.- Elige a un proveedor de salud que haga equipo contigo, que realmente quiera apoyarte a parir.

5.- Si el proveedor de salud comienza a hablarte de cesárea, busca otras opiniones, hasta encontrar a la persona que desee trabajar contigo para un parto.

6.- Realiza un plan de parto y comunícaselo al médico.

7.- Permite que el trabajo de parto inicie por si mismo, la duración del embarazo es de 38 a 42 semanas; si no existe ninguna indicación médica, no se justifica la inducción del trabajo de parto.

8.- Durante el trabajo de parto toma líquidos y come alimentos de fácil digestión, como yogurth con gelatina, pollo a la plancha con verduras cocidas, caldo de pollo con arroz o pasta. El útero necesita energía para poderse contraer.

9.- Alterna el movimiento con el descanso, en cada contracción relájate y respira profundamente; trabaja con cada contracción a la vez.

10.- Las posturas verticales favorecen el progreso del trabajo de parto, camina y efectúa movimientos de vaivén durante las contracciones.

11.- Cambia de postura regularmente.

12.- Lleva a cabo el trabajo de parto en un lugar en el que te sientas segura y acompañada por personas que te apoyen.

13.- Durante el trabajo de parto realiza actividades que te gusten y entretengan.

14.- Si te sientes cansada, descansa recostada de lado o semi-sentada apoyada en cojines.

15.- Cuando la intensidad de las contracciones se incrementen, permanece sentada en la regadera bajo el chorro de agua caliente.

16.- Acude a la clínica hasta que estés en la fase activa del trabajo de parto.

17.- Utiliza estrategias no farmacológicas para el manejo de las molestias que te ocasionen las contracciones.

18.- No te acuestes boca arriba porque las contracciones se perciben mucho más intensas y no permiten el avance de la dilatación y el adelgazamiento del cérvix.

19.- Revisa los lineamientos de la OMS para la Atención del Parto y habla de ellos durante la consulta con el médico, tienes el derecho de tomar decisiones con la información adecuada.

Cuando te hablen de cualquier intervención pregunta cuales son los riesgos y beneficios para ti y tu bebé y sobre otras alternativas.

20.- En la clínica evita cualquier intervención que no sea médicamente necesaria.

Desde una venoclísis hasta medicamentos para acelerar el trabajo de parto. Una intervención médica dará como consecuencia una cascada de intervenciones hasta ocasionar que el bebé presente sufrimiento fetal como resultado de la iatrogenia (daño ocasionado por la administración de medicamentos o procedimientos) y será necesaria una cesárea para sacar a un bebé que está sufriendo.

Dale la mejor bienvenida a tu hijo/a a este mundo, como padres preparados e informados para tomar decisiones de forma consciente, que trasciendan positivamente en la salud física y psíquica de la mamá y el bebé.

Más información Cesáreasegura , “Lineamiento técnico”: http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/DOCSAL7101.pdf.

(30 de marzo del 2012)

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Las siguientes recomendaciones  para el trabajo de parto y parto, son propuestas por la Organización Mundial de la Salud,  las cuales se basan en extensas investigaciones que apoyan  la capacidad innata de la mujer para dar a luz, esas prácticas son las siguientes:

Permitir que el trabajo de parto inicie por si solo.

Durante las últimas semanas del embarazo, la madre y el bebé se preparan para el nacimiento. Para la madre primeriza, frecuentemente el bebé desciende dentro de la pelvis alrededor de 14 días antes del nacimiento. El cérvix se mueve hacia delante y gradualmente se suaviza. En un periodo que puede ser de pocos días o semanas, la madre puede sentir contracciones irregulares que ayudan al cérvix a adelgazarse gradualmente y a dilatarse un poco.

Durante la última parte del embarazo, los pulmones del bebé maduran y su cuerpo forma una  capa protectora de grasa, que lo hace tomar la forma regordeta característica del recién nacido.

Cuando el bebé está listo para nacer, las hormonas fetales interactúan con el cuerpo de la madre;  la madre producirá  oxitocina la cual iniciará el trabajo de parto.

Existen algunas razones médicas para la inducción del trabajo de parto (Inicio artificial del trabajo de parto mediante la administración de  oxitocina a través de la vía intravenosa), de acuerdo con la ACOG (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos), el trabajo de parto debe ser inducido solamente cuando el riesgo para el bebé sea mayor si permanece dentro del útero, que el nacimiento de un niño prematuro, como cuando el embarazo ha alcanzado las 42 semanas, si la madre presenta hipertensión o diabetes, o cuando la madre tiene infección en el útero.

Desventajas de la inducción.

Existe evidencia suficiente de que la inducción del trabajo de parto no está exenta de riesgos, como:

Prematurez

Uno de los problemas de inducir el trabajo de parto es que la fecha probable del parto no es exacta. Si hay un error de 2 semanas al calcular la fecha probable del parto, una mujer que está programada para inducción en la semana 38 podría tener tan solo 36 semanas de embarazo

Los investigadores de Cochrane Pregnancy and Childbirth Group, una fuente de información mundialmente respetada, respecto a los cuidados y atención basados en evidencia, emitieron la siguiente conclusión, en relación con los embarazos postérmino.

“Una política de inducción rutinaria a las 40- 41 semanas de gestación en un embarazo normal no puede ser justificada, según lo comprobado en pruebas controladas… Una vez que la duración del embarazo ha logrado certeramente completar las 41 semanas, a aquellas mujeres que elijan ser inducidas, se les deberá ofrecer el mejor método de inducción disponible”.

Incrementa la necesidad de intervenciones.

En adición al incremento en el riesgo de prematurez y nacimiento por cesárea, la inducción del trabajo de parto por lo regular crea la necesidad de intervenciones médicas adicionales, como la aplicación de venoclísis y limitación de movimiento, por lo que la mujer no podrá caminar libremente ni cambiar de posición, ni tomar un baño de tina o entrar a la regadera, medidas que son muy reconfortantes durante el trabajo de parto.

La utilización de medicamentos para el dolor  será necesaria puesto que las contracciones inducidas son más intensas y duraderas  y llegan a la cúspide más rápidamente que las contracciones naturales.

Desventajas Psicológicas.

El trabajo de parto inducido, sobre todo cuando no tiene una indicación médica precisa, puede ser un mensaje muy fuerte  para la mujer, de que su cuerpo no está funcionando adecuadamente, este mensaje junto con la serie de intervenciones puede disminuir la confianza de la mujer en su capacidad para dar a luz.

El permitir que tu cuerpo entre  en trabajo de parto espontáneamente es casi siempre la mejor forma de saber que tu bebé está listo para nacer. Interferir o remplazar las hormonas naturales que dirigen el trabajo de parto, parto, lactancia y apego materno, podría tener consecuencias que aún  no se comprenden. Sentir la experiencia de las contracciones naturales producidas por la oxitocina de tu propio cuerpo, incrementa tu libertad para responder a ellas, moviéndote libremente, cambiando de posiciones y utilizando a tu voluntad la tina o regadera.

El trabajar durante el trabajo de parto y dar a luz sin intervenciones médicas innecesarias, incrementará la confianza en ti misma sobre tu capacidad de dar a luz, tendrás recuerdos  positivos para toda la vida de tu experiencia de parto y  además se disminuye drásticamente la posibilidad de complicaciones para ti y tu bebé.

Caminar, moverse y cambiar de posición durante el trabajo de parto.

La libertad de movimiento es importante para que el nacimiento de tu bebé sea más fácil, así puedes usar la fuerza de gravedad a tu favor, e incrementar el diámetro de la pelvis. Tu cuerpo te guiará a que adoptes aquellas posturas que te permitirán responder a las sensaciones percibidas. Cuando la mujer trabaja por si misma sin restricciones, escuchando las señales de su cuerpo,  encuentra las posturas que le son más cómodas.

El útero responde al movimiento contrayéndose con mayor eficiencia que cuando la mujer permanece acostada. Las posiciones que una mujer elige para su  comodidad,  generalmente son  las que le ayudan al progreso en el paso del bebé por el canal de parto.

Los estudios han demostrado que el cambio de posiciones puede ser utilizado para ayudar al bebé a rotar al bebé y pasar por la pelvis conforme vaya siendo necesario durante el trabajo de parto. Esto puede ser particularmente útil cuando el bebé ha entrado a la pelvis en posición posterior (la parte posterior de la cabeza y cuerpo del bebé está dirigida hacia la espalda de la madre), en lugar de la posición más favorable, que es la anterior (la parte trasera de la cabeza y cuerpo del bebé dirigida hacia el abdomen de la madre).Cuando el trabajo de parto se vuelve lento un cambio de posición ayudará  a que se active nuevamente.

La mujer podrá  sentarse en  una mecedora, en una pelota o estar en  una tina de agua.  En  una silla sin brazos, en la cual pueda sentarse al revés, inclinándose  hacia el frente sobre una almohada, puede desear bailar suavemente, abrazando a su pareja y moviéndose lentamente con la música de su elección, colocarse a gatas balanceando suavemente la pelvis, hincada  en el suelo sobre una almohada apoyando las manos y cabeza en la cama, acostada boca a bajo con una pierna flexionada y la otra estirada, acostada de lado,  en cuclillas, etc. Debe existir un área segura para caminar tanto dentro como fuera de las instalaciones para el nacimiento, ya sea que se trate de un hospital, un centro de maternidad o la propia casa.

Razones que limitan el movimiento de la mujer.

Aunque el hospital no tenga políticas que restrinjan a la mujer en trabajo de parto a permanecer en cama, el uso rutinario de soluciones intravenosas, los medicamentos para acelerar el trabajo de parto y la anestesia epidural, limitan su movimiento y la confinan en la cama.

Si se quiere mejorar la comodidad de la mujer en trabajo de parto y si se desea apoyar el parto natural, las intervenciones previamente mencionadas solamente deberán utilizarse cuando se presente alguna complicación que las haga necesarias.

La libertad de movimiento es el componente principal en el manejo de las intensas sensaciones del trabajo de parto, no existe una posición ideal para el mismo, la libertad de elegir y responder en forma propia es lo  más indicado.

La mayor consideración es darle a la mujer la libertad de elección respecto a como y cuando se mueva, cuando se siente o se levante.  Por lo general ella asumirá instintivamente las posiciones que favorezcan un trabajo de parto más rápido y efectivo.

Recuerda que el parto es un proceso activo y si no existen restricciones tu cuerpo responderá para facilitar el proceso tanto para ti como para tu bebé; el movimiento permitirá que el trabajo de parto sea más corto, que las contracciones se toleren más, que tu bebé se acomode en la pelvis y  que descienda, en comparación a permanecer confinada en la cama.

Estar acompañada por la persona que ella elija o bien por una asistente profesional del parto  para darle  apoyo continuo.

Cuando el parto se llevaba a cabo en la comodidad del hogar las mujeres aprendían sobre el nacimiento de sus hermanas y de su madre. Los rituales y las tradiciones familiares aseguraban que la mujer tuviera confianza  en su habilidad para parir, rodeada por mujeres que la proveían de apoyo y fuerza durante el trabajo de parto y el nacimiento.

Una vez que la atención del parto se mudó a los hospitales, las mujeres perdieron el valioso apoyo y la fuerza que les brindaban las mujeres de su comunidad.

¿Por qué es importante contar con apoyo continuo?

El trabajo de parto puede sorprenderte con su poder y fuerza. Contar con la presencia continua de una mujer que tenga experiencia en el nacimiento, para tranquilizarte, ayudarte a trabajar con tus sensaciones mediante la relajación, la visualización, los masajes, los diferentes patrones de respiración y el sugerirte  utilizar las diferentes posiciones que te darán comodidad  además de explicarte lo que está sucediendo, te  dará confianza y podrás continuar.

Una “Doula” es una acompañante de trabajo de parto con experiencia que proporciona a la mujer y a su pareja, tanto apoyo físico como emocional a través de todo el trabajo de parto, nacimiento del bebé y puede ser hasta el posparto.

Investigaciones  respecto al apoyo continuo.

De acuerdo al grupo Cochrane Pregnancy and Childbith Group, una fuente de información respetada mundialmente respecto a los cuidados y atención basados en la evidencia, los estudios demostraron que el apoyo continuo para la mujer durante el trabajo de parto y parto es claramente benéfico. Comparado con las mujeres que recibieron la atención de rutina en el hospital durante el trabajo de parto y parto.

Las mujeres con apoyo continuo tienen menos probabilidad de:

– Tener un nacimiento por cesárea.

– Dar a luz con fórceps o utilizando el extractor al vacío

– Utilizar anestesia epidural

– Utilizar cualquier tipo de analgesia (medicamentos contra el dolor)

Reportar insatisfacción o recuerdos negativos respecto a su experiencia del

nacimiento.

Los autores reportaron que los mejores resultados se encontraron cuando el apoyo era proporcionado por gente externa, que estuvieron presentes expresamente para ofrecer apoyo durante el trabajo de parto, en comparación a cuando el apoyo era proporcionado por personal del hospital.

Cualquier mujer debería tener acceso  al apoyo continuo en el trabajo de parto, sin barreras económicas o culturales.

No realizar intervenciones de rutina.

Las intervenciones obstétricas como el catéter intravenoso (IV), el monitor electrónico fetal (MEF), la conducción (acelerar el trabajo de parto), y la anestesia epidural, son rutinarias en muchos hospitales Sin embargo las investigaciones no han demostrado que el uso rutinario de estas intervenciones mejoren el resultado del parto en todas las mujeres. A menos de que exista una indicación médica clara para realizar una intervención; intervenir en el proceso natural de trabajo de parto y el parto no es benéfico y si puede ser perjudicial.

Algunas de las intervenciones de uso rutinario son:

Restricciones para ingerir alimentos y líquidos

El restringir la ingesta de líquidos y alimentos durante el trabajo de parto, se remonta hace 50 años, cuando la mujer daba a luz bajo anestesia general.

La rutina está basada en la creencia de que el ayuno reduce el contenido del estómago y por lo tanto la posibilidad de que el contenido gástrico entre a los pulmones por aspiración si la mujer vomita mientras se encuentra bajo anestesia general.

Actualmente la anestesia general prácticamente ha desaparecido de la obstetricia moderna.

El Cochrane Pregnancy and Chilbirth Group recomienda el uso de una dieta baja en residuos (fibra) y baja en grasas durante el trabajo de parto.

Uso de fluidos intravenosos.

La terapia intravenosa (IV) ha sido utilizada en forma rutinaria para prevenir la deshidratación en las mujeres a las que se les restringen los alimentos y líquidos y para proveer el acceso rápido a una vena en caso de emergencia. Sin embargo el uso del suero intravenoso en todas las mujeres en trabajo de parto ha sido cuestionado. Además las emergencias que amenazan la vida son muy raras en partos de bajo riesgo; las soluciones intravenosas no proporcionan ni la nutrición, ni la energía que ofrece la comida y los líquidos.

La canalización es molesta y estresante, limita la movilidad por lo que dificulta el cambio de posición.

La solución intravenosa será necesaria si el trabajo de parto es inducido o acelerado, si se aplica anestesia epidural o si se prohíbe tomar líquidos o comer.

Ruptura Artificial de las Membranas.

Cada trabajo de parto es único y su duración es influenciado por varios factores como son el tamaño y la posición del bebé, la posibilidad  que tiene la mujer para moverse libremente, la confianza de la mujer, el apoyo que se le proporcione, su nivel de angustia, etc.

Romper las membranas puede acelerar el trabajo de parto pero también tiene sus riesgos. Las investigaciones sugieren que cuando las membranas se rompen en la fase temprana del trabajo de parto, se incrementa el índice de cesáreas. La ruptura prolongada de las membranas se asocia con un alto riesgo de infecciones tanto para el bebé como para la madre, al romper las membranas se pone un límite para el trabajo de parto; si éste no progresa lo más probable es que se utilice oxitocina artificial para acelerar el trabajo de parto, con los inconvenientes del uso de la misma mencionados anteriormente.

Anestesia Epidural.

Por generaciones las mujeres han asociado el parto con el dolor y la mayoría de ellas  no quieren sentirlo y están ansiosas de utilizar medicamentos para evitarlo.

Un medicamento efectivo para aliviar el dolor es el bloqueo epidural, pero éste también presenta efectos colaterales como son: relajar los músculos de la pelvis por lo que puede tomar más tiempo rotar al bebé y descender por el canal del parto, la necesidad de aplicar oxitocina artificial para estimular las contracciones, l disminuyen drásticamente el nivel de endorfinas (compuestos naturales producidos por el cerebro para proteger del dolor) y caída de la presión arterial en la mujer.

Los estudios demuestran que el bloqueo epidural está asociado con un índice más bajo de nacimientos vaginales y un índice más alto de nacimientos instrumentados (fórceps y extractor al vacío), trabajos de parto más prolongados e incremento en el índice de nacimientos por cesárea.

Habla con el médico desde el embarazo y coméntale cuales son tus deseos respecto a como deseas llevar tu trabajo de parto y parto.

Recuerda que tu cuerpo tiene la habilidad para parir de una manera natural y fisiológica; que una intervención médica da origen a una cascada de intervenciones, utiliza las recomendaciones previamente mencionadas para que no exista interferencia con  tu   trabajo de parto  y   que  las intervenciones médicas deben utilizarse exclusivamente cuando existe una clara indicación para ello.

Evitar parir acostada apoyada en la espalda. Y pujar espontáneamente, solo  cuando el cuerpo lo solicite.

A lo largo de la historia las mujeres han utilizado las posturas verticales  para dar a luz a sus bebés.

El utilizar una variedad de posturas durante el parto, permitirá la rotación del bebé, favorecerá su descenso, el esfuerzo del pujo es más efectivo e  incrementarán tu comodidad.

Posiciones verticales.

Las posiciones verticales como estar de pie, de rodillas o en cuclillas aprovechan la fuerza de gravedad para el descenso del bebé. Los rayos X han demostrado que  en cuclillas los diámetros de la pelvis se incrementan  hasta 2 cms dando más espacio para el bebé.

Posiciones neutrales para la fuerza de gravedad.

Las posiciones neutrales para la fuerza de gravedad como estar apoyada en manos y rodillas, recostada de lado o semi-sentada son más cómodas y pueden ser útiles para la mujer que está agotada.

La posición apoyada en manos y rodillas mueve el peso del bebé y proporciona el espacio necesario para que el bebé pueda rotar.

De acuerdo a Cochrane Pregnancy and Childbirth Group, el uso de posiciones verticales, o recostada de lado o apoyada en manos y rodillas para parir, comparadas con la postura de litotomía (la mujer acostada sobre su espalda con piernas en  pierneras), se asocian con los siguientes resultados:

– Menor duración del parto

– Reducción de nacimientos instrumentados

– Reducción de episiotomías (corte que se realiza para agrandar el orificio vaginal)

– Reducción de reportes de dolor severo

– Menor anormalidad en patrones de la frecuencia cardiaca fetal

 

Además la postura de litotomía causa  en la mujer una reducción de la presión sanguínea  y por lo tanto reducción del flujo de sangre para el bebé, debido al peso que ejerce el útero sobre la aorta y vena cava inferior.

 

En litotomía los esfuerzos de pujo son ineficientes ya que la mujer puja en contra de la gravedad y no puede  concentrar el esfuerzo del pujo en el área de la pelvis, haciendo más lento y difícil el descenso del bebé.

 

En las últimas semanas del embarazo practica las posturas ya mencionadas para el parto, percibe como te sientes con cada una de ellas y hacia donde se concentra el pujo, comenta tus deseos con  el médico  respecto  al parto y lleva a cabo las recomendaciones aquí expuestas para que el nacimiento  sea más fácil para ti y tu bebé.

 

Todas las mujeres tienen derecho de ser escuchadas, de elegir aquello que desean para el nacimiento de su bebé, de tener una experiencia gratificante, enriquecedora y positiva del evento más importante y trascendental de su vida: El nacimiento de su hijo.

Permitir que la mamá y su bebé permanezcan juntos y se inicie la lactancia a los pocos minutos del nacimiento.

Durante la historia de la humanidad, las madres y su recién nacido permanecían juntos después del parto; la madre  reconociendo y enamorándose de su hijo y el bebé calientito con el cuerpo de su madre aprendiendo a obtener el calostro del seno, sin biberones ni chupones que alteraran el proceso de succión  e iniciando así una lactancia sin complicaciones.

Al llevar la atención del nacimiento a los hospitales la mamá es enviada a su habitación mientras que el bebé es atendido en un cunero, alimentándolo con fórmula  alterándose de esta manera el reflejo de succión y la dificultad  para obtener el calostro y después la leche del seno de su madre, lo que frecuentemente da como resultado una lactancia incompleta, con complicaciones  y por poco tiempo, despojando al bebé de todos los beneficios de la misma  y  rompiendo  con un proceso sumamente importante “El apego” .

En años recientes las investigaciones han demostrado que lo mejor para las madres y sus bebés es permanecer juntos después del parto. Interrumpir, demorar o limitar el tiempo que la madre y su bebé permanecen juntos después del nacimiento, puede tener efectos perjudiciales en su relación y en el éxito de la lactancia.

Al estar juntos las madres aprenden a reconocerlas necesidades de sus bebés respondiendo amorosamente.  Este es el inicio de una conexión que durará toda la vida.

La hormona oxitocina que  provoca las contracciones uterinas en  el trabajo de parto y el parto y que  se libera mediante  la succión del pezón por parte del bebé, permite  contraer al útero y evitar hemorragias posparto, es también la hormona del amor, al liberarse la mujer tendrá un comportamiento de cuidado y protección hacia su bebé.

La  oxitocina se libera  mientras ella contiene a su bebé  en contacto piel con piel, también se liberan endorfinas las cuales promueven la actitud de maternaje,  lo cual le permite comprender las señales que da su bebé sobre sus necesidades. Los altos niveles de adrenalina por parte del bebé liberados durante el trabajo de parto y parto permiten que esté alerta para buscar a su madre, encontrar el camino a su   pecho y amamantar a los pocos minutos después de nacido.

Los expertos recomiendan que inmediato al parto, el recién nacido saludable sea colocado piel con piel sobre el abdomen o el pecho de su madre, que se seque y se cubra con frazadas tibias. Colocar al bebé en contacto con la piel de la madres la forma perfecta para que un bebé se adapte a su nueva vida fuera del cuerpo de su madre. Los recién  nacidos colocados piel con piel con sus madres lloran menos y mantienen una adecuada temperatura corporal. De igual forma si el bebé perdió temperatura incluyendo a los prematuros, la temperatura se normaliza al ser abrazado piel a piel con su madre.

Otros beneficios del contacto piel con piel son: el bebé es expuesto a los microorganismos que se encuentran en la piel de su madre y esto disminuye el riesgo de infecciones por  microorganismos patógenos, el bebé respira más fácilmente, presenta niveles normales y constantes de glucosa en la sangre, instintivamente los bebés succionan los pezones y comenzarán a  amamantarse usualmente en el lapso de una hora.

Ya sea que la mujer haya parido en un hospital, en un centro de maternidad o en su casa, lo mejor para ella será permanecer con su bebé el mayor tiempo posible.

Esto facilita la lactancia, la madre aprende a reconocer las primeras “demandas” que hace su bebé buscando alimento y bienestar, ofreciendo rápidamente lo que el bebé necesita. Las madres que permanecen con su bebé (a esto se le llama alojamiento conjunto)  tienen un mejor suministro de leche y más posibilidades de continuar la lactancia sin problemas  por lo menos 4 meses, en comparación con los bebés que son separados, alimentados con fórmulas y llevados a sus madres por  horario.

El alojamiento conjunto tiene beneficios a largo plazo para la madre y el bebé. Los estudios sugieren que las tazas de abuso infantil, maltrato, negligencia y abandono son menores en las madres que tienen contacto frecuente y extenso con sus recién nacidos durante el periodo posparto temprano.

Después de nacido y durante el primer año de vida, tu bebé espera encontrar las mismas condiciones de comodidad que tenía cuando estaba dentro de tu cuerpo: Una agradable temperatura, escuchar el sonido de tu corazón y de tu voz, el movimiento continuo y el alimento sin restricciones, además aguardaste durante nueve meses para conocerlo y estar con él. Ambos se necesitan y desean estar juntos, por lo tanto expresa a los profesionales de la salud tus deseos y necesidades respecto al nacimiento de tu bebé, el posparto inmediato y tu permanencia en el hospital.

 

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El bebé durante su estadía en el útero, está es un ambiente paradisíaco: El alimento llega continuamente  las 24 horas, escucha la voz de la madre que ya le es familiar ,siente varias horas del día el suave vaivén del movimiento de la madre, escucha permanentemente el sonido rítmico del corazón y cuando nace espera encontrar  las mismas condiciones.

El bebé  humano  nace físicamente prematuro y va a tardar aproximadamente un año  en lograr la independencia que  en el resto de los grandes mamíferos  presentan desde el momento del  nacimiento.  El bebé necesita un intenso  contacto  corporal con su madre: succionar su seno para tomar la leche, leche perfectamente diseñada para él; ser arrullado, mecido, cargado, consolado, sentir el calor, pero sucede que no siempre encuentra estas condiciones después de que nació.

El adulto piensa que el bebé “no debe molestar” por lo que  se le deja llorar pensando que así se acostumbrará a las condiciones establecidas por el adulto, más que a sus necesidades físicas y emocionales; y  de esta forma es habitual que el bebé esté solo en la cuna, en la silla, en carriola; no se carga para que “no se acostumbre a los brazos”, se le deja llorar para que asuma que en ese momento no se le puede atender y así el bebé va teniendo una   sensación de soledad.

La necesidad de contacto no desaparece si no la obtiene y entonces comienza a desarrollar una “comunicación” más perceptible para el adulto que es a través del desarrollo de enfermedades

El ser humano al nacer únicamente cuenta para sobrevivir con el reflejo de succión y con el llanto. El llanto no solo es el indicador de que tiene hambre de alimento sino hambre de contacto corporal.

Rompamos los patrones negativos de crianza que se han perpetuado de generación en generación, recordemos que los hijos son para amarse en toda la expresión de la palabra atendiendo sus necesidades físicas y emocionales.

http://www.lauragutman.com.ar/crianza/artículos/htlm

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Como mamíferos que somos se da por hecho que lo único que necesitamos para amamantar a nuestra cría es acercarlo al pecho y ¡listo! Pero esto no es así de sencillo, la mamá necesita conocer los aspectos básicos de la lactancia y contar con  el apoyo de todos los que le rodean  (familiares, personal de salud, amigas) para  amamantar venciendo cualquier obstáculo que se le presente, además el bebé aunque está dotado del reflejo de succión el cual junto con el llanto, son las dos respuestas que le permitirán sobrevivir, necesita aprender como extraer la leche del pecho de su madre.

Ambos necesitan estar juntos, conocerse y no separarse para que el proceso de la lactancia se vaya estableciendo poco a poco, amamantar es un arte que se aprende. Amamantar no sólo es un arte es una forma de amar a nuestros hijos proporcionándoles la leche de mejor calidad  con todos los nutrientes que ellos necesitan para su crecimiento y desarrollo, además del calor, el contacto corporal, el escuchar los latidos cardiacos y la voz de su madre, elementos  sumamente importantes para su nutrición emocional.

A la leche materna se le ha llamado “La sangre blanca” por la semejanza en su composición con dicho tejido, es el alimento ideal para el bebé. La leche materna se modifica en su composición a lo largo del día, y de día a día; esto significa que la leche que se le ofrece al bebé en el primer mes, es diferente a la leche que se le ofrece cuando tiene un año.

Durante los seis primeros meses de vida, la leche materna es el único alimento que necesita el bebé. No requiere agua, ni papillas de ninguna clase, ni fórmula, la cual es leche de vaca modificada industrialmente.

Es el colmo que al ser la especie pensante de mamíferos,  alimentamos a nuestras crías con la leche de  otros mamíferos tan diferentes a nosotros, como la vaca. La respuesta más frecuente de las mujeres que no amamantan es: “No tuve leche” ¿Se imaginan si esto hubiera sucedido en la prehistoria? Pues simplemente la raza humana se habría extinguido hace  miles de años.

No se tiene leche porque no se le da al bebé la oportunidad de aprender a obtenerla  mediante el reflejo de succión; al darle al bebé otros líquidos utilizando chupones lo que se hace es alterar completamente el reflejo de succión y entonces el bebé ya no podrá extraer la leche de la glándula mamaria.

Por consecuencia si no hay succión, la hipófisis de la madre no producirá la hormona prolactina, la cual es la responsable de la producción de la leche y efectivamente ¡No tendrá leche!, entonces esta situación no es un defecto de las mujeres, no es que algunas solamente puedan producir la leche que necesitan sus bebés y otras no, sino es el manejo inadecuado, la falta de apoyo, la desinformación y la desvalorización de la mujer a sus funciones fisiológicas.

Ventajas de la lactancia materna para el bebé:

La leche materna brinda protección contra una gran variedad de infecciones y enfermedades entre ellas: infecciones en el oído, infecciones respiratorias, diarrea, alergias, diabetes, obesidad, esclerosis múltiple, enfermedades virales y bacterianas e incluso algunos tipos de cáncer como la leucemia y el linfoma. Las niñas amamantadas también reciben protección contra cáncer de mama.

Además tienen menos problemas de caries y de deformaciones dentales. Los bebés que toman el pecho utilizan más de veinte músculos de la cara y la mandíbula, y los ejercitan más del doble que los bebés que toman biberón. Esto es muy importante porque “prepara” la boca, la lengua y la garganta para formar los sonidos necesarios para el lenguaje. Los especialistas en la enseñanza del lenguaje sostienen que si un niño o niña puede hablar claramente, el aprendizaje de la lectura se le facilita. Las ventajas físicas que reciben los bebés mediante la leche materna son sólo una parte de los muchos beneficios de ser amamantados. Actualmente se le está prestando mucha atención a la manera en que la lactancia ayuda a establecer una relación sólida y afectuosa entre la madre y su bebé.

Ventajas para la madre

La lactancia no sólo beneficia al bebé, sino también a la madre. Al dar el pecho inmediatamente después del nacimiento del bebé, el útero se contrae y se reduce el riesgo de una hemorragia. También ayuda a que la placenta sea expulsada con mayor rapidez. La succión del bebé al tomar del pecho en las primeras semanas después del parto ayuda al útero a  regresar más rápidamente a su tamaño normal.

Amamantar reduce el riesgo de cáncer de mama, de ovarios y osteoporosis. Y otra buena noticia: también ayuda a recobrar la silueta con mayor facilidad, ya que el cuerpo de la madre lactante utiliza alrededor de 400 a 500 calorías extras diariamente.

La comodidad y la economía de tiempo y recursos también son aspectos a favor de la lactancia. Nada que comprar, nada que esterilizar, nada que calentar. En cualquier lugar y a cualquier hora puede alimentar discretamente a su bebé. Y ni hablar de la cantidad de dinero que se ahorra al dar el pecho. Se estima que los padres de un bebé alimentado con leche artificial gastan por lo menos el 35% de los ingresos mensuales en la compra de fórmula solamente (esta relación es calculada tomando el salario mínimo de los trabajadores como base). Esto, sin tomar en cuenta el costo de los biberones, agua, gas y electricidad.

Además de todas estas ventajas, existen también beneficios emocionales. El cuerpo de una mujer que está lactando produce oxitocina, conocida también como “la hormona del amor”, ya que despierta en la madre una sensación de bienestar y sentimientos muy fuertes de cuidar, amar y proteger a su bebé. Esto la ayuda a responder mejor a las necesidades de su hijo o hija. Otra hormona que producen las madres lactantes es la prolactina, la cual la ayuda a estar más tranquila y relajada.

Otro beneficio para las madres que amamantan es que, debido a que los cambios hormonales que sufren sus cuerpos después del parto son más graduales cuando se da el pecho, la depresión postparto, en caso de darse, suele ser mucho más leve y fácil de manejar. Y otro detalle importante: una madre lactante se ve “obligada” a descansar cada vez que se sienta o se acuesta con su bebé para alimentarlo, lo que le permite relajarse y disfrutar de momentos de paz y tranquilidad varias veces durante el día.

Los bebés amamantados, por su parte, se convierten en niñas y niños sanos, independientes, con una  autoestima alta, seguros de sí mismos, cariñosos, inteligentes y felices. Y al final de cuentas, ¿No es eso lo que todas las madres deseamos para nuestros hijos e hijas? ¿No es eso lo mejor que podemos darles a nuestros hijos?

 

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Parir y nacer son momentos únicos e irrepetibles en nuestras vidas. Tenemos derecho a protagonizar un parto digno y tenemos derecho a elegir la manera de recibir a nuestros/as hijos/as.

Las mujeres tenemos saberes e intuición sobre nuestros cuerpos, sabiduría que tanto nosotras como las personas que nos atienden, debemos valorar. Sin embargo, muchas de nosotras nos hemos visto obligadas a internalizar el significado del control y de la seguridad en términos médicos. El parto, otrora del dominio y control propio de la mujer, ha sido expropiado y redefinido por la ciencia médica masculina, con implicaciones directas en la manera en que muchas de nosotras, mujeres socializadas en la cultura occidental, interpretamos y vivimos este acontecimiento.

La humanización del proceso de atención del parto y nacimiento implica un cambio de perspectiva, ya que pone en el centro las preferencias de cada mujer, considerando que ella es la protagonista del proceso de embarazo y parto, siendo parte activa y fundamental en la toma de decisiones. Por consiguiente, las personas que le brindan atención deben desempeñar un rol facilitador y tener respeto y sensibilidad hacia sus necesidades físicas, emocionales, sociales, culturales y espirituales.

Está demostrado que una atención basada en las necesidades y deseos de las mujeres -aparte de constituir un derecho- tiene beneficios muy concretos, como, por ejemplo: menor número de complicaciones, un parto más fácil y rápido, con menos dolor y acompañado por sentimientos placenteros; en estas condiciones, el parto se convierte en uno de los momentos más gratos de la vida.

En la mayoría de los establecimientos de salud se atienden los partos aún sin tomar en cuenta los últimos estudios, que evidencian la necesidad de promover un parto fisiológico y en base a la libertad de elegir qué tipo de parto y nacimiento se quiere tener. Demandar que la mujer sea la protagonista de su parto, no es ningún capricho, sino la manera más segura de dar a luz.

La excesiva medicalización del parto multiplica las intervenciones, los partos instrumentales o cesáreas, de manera innecesaria. ¿Cómo conseguir beneficiarse de los avances de la ciencia sin caer en esa peligrosa medicalización del parto? ¿Cómo lograr que el parto y nacimiento sean una experiencia íntima y familiar, de la cual podamos tener uno de nuestros recuerdos más hermosos de la vida? Pues, solamente si estamos informadas respecto a los beneficios de cada intervención, así como de los riesgos, para poder valorar todas las alternativas.

Prácticas innecesarias y/o peligrosas

Enema: La colocación de un enema en el momento de la admisión en el servicio de salud ya no se hace muy frecuentemente, pero aún hay profesionales que insisten en esta práctica. Con ello se pretende evitar la contaminación de la zona del periné con materia fecal y reducir las infecciones maternas y neonatales. Mediante estudios varios se ha constatado que no tienen un efecto considerable sobre las tasas de infección ni sobre la satisfacción de las mujeres. Por lo tanto, se debe evitar esta práctica.

Rasurado del vello pubiano: Por mucho tiempo se ha pensado que el vello genital podía provocar infecciones en el bebé recién nacido y en la mamá, debido a las presuntas bacterias que éste contenía. Pero los estudios demuestran que el rasurado aumenta el riesgo de infecciones en el periné, porque destruye los mecanismos naturales de defensa y provoca lesiones que pueden infectarse. Por otro lado, el rasurado provoca la sensación de ardor y comezón en el posparto.

La inducción del parto: Inducir el parto significa aplicar un procedimiento o una intervención médica para iniciar el trabajo de parto antes de que lo haga la madre naturaleza de forma espontánea.

Por mucho tiempo, ésta era una práctica que se utilizaba de forma regular. Pero ahora no se recomienda si no hay una necesidad médica valedera, ya que tiene sus riesgos. El modo más usual de inducir el parto es mediante la administración de la hormona oxitocina (sintética), para estimular las contracciones. La oxitocina también se usa con frecuencia para acelerar un trabajo de parto lento o que se ha detenido. Pero los riesgos o inconvenientes del uso de oxitocina son los siguientes:

  • Produce dolor excesivo. Esto refuerza los miedos y la idea de que los dolores del parto son insoportables y que las mujeres no son capaces de parir sin intervención médica.
  • Genera una alta tasa de cesáreas, ya que provoca sufrimiento fetal y el dolor extremo crea una situación de gran agotamiento en las mujeres, que terminan agradeciendo la intervención quirúrgica.
  • Aumenta el riesgo de una hemorragia postparto.
  • Algunas mujeres son hipersensibles a la oxitocina sintética. Se deben vigilar permanentemente las reacciones que se generan en la mujer. La sobredosificación puede causar contracción excesiva del útero y, en algunas ocasiones, ruptura del mismo.
  • Puede provocar sufrimiento fetal y, en ciertos casos, daño cerebral o muerte. La fuerza y la duración de las contracciones provocadas artificialmente le restan tiempo al bebé para su recuperación y reabastecimiento de oxigeno.
  • Predisposición a la ictericia. Se ha observado en algunas investigaciones que la exposición a cualquier medicamento puede afectar el trabajo del hígado del bebé y, por lo tanto, traerle complicaciones.
  • Puede inhibir el descenso de la leche materna. Las dificultades en el inicio de la lactancia son una causa importante de que, en algunos casos, las madres la abandonen y opten por la leche artificial.

Posición acostada: “Litotomía” se le llama a la posición de la mujer acostada con las piernas para arriba en estribos; es la peor posición posible para el parto. Esta posición hace que el bebé tenga que ir contra la gravedad para salir. La mujer debería elegir la posición, moverse en cualquier momento del proceso. La litotomía convierte a la mujer en un objeto de estudio e intervenciones, donde ella no tiene ningún control de lo que está pasando con su cuerpo y su parto.

Tactos vaginales: Es rutina, especialmente en los servicios públicos, que se realicen muchos tactos e incluso que los hagan muchas personas. Médicos, enfermeras y hasta estudiantes lo realizan para aprender y para saber cómo va el proceso de dilatación y borramiento del cuello uterino.

Muchas veces se olvida que el parto es un acontecimiento de la vida sexual. Pues, las intervenciones practicadas a una mujer que está de parto tienen lugar principalmente sobre sus órganos genitales y son muy invasivas, por lo que su intimidad y su dignidad están más expuestas que en otros ámbitos de la medicina.

Se deben evitar los tactos innecesarios, especialmente tras la rotura de la bolsa amniótica. El intervalo entre cada exploración vaginal depende de la actividad uterina, paridad y evolución del parto. La OMS aconseja realizar los tactos cada cuatro horas o antes, si la gestante tiene sensación de pujo.

Cuando se conoce la función del dolor y las reacciones de la madre durante el trabajo de parto, se pueden evitar los tactos internos. La mujer y la persona que la atienda puede saber en qué etapa está, por cómo se siente ella, además de los sonidos que hace, la intensidad de las contracciones y otras sensaciones. Muchas veces es suficiente para diagnosticar, vigilar y medir la normalidad y el progreso del trabajo de parto.

Episiotomía: La episiotomía es una incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino, que comprende piel, plano muscular y mucosa vaginal, cuya finalidad, por una parte, es la de ampliar el canal “blando” para abreviar y facilitar el parto y por otra, prevenir los desgarros en esa zona.

Esta práctica rutinaria de la episiotomía, especialmente en las parturientas primíparas, está muy arraigada en nuestro medio. Pero múltiples investigaciones demostraron que no debe utilizarse en forma rutinaria, dado que no presenta beneficios ni para la salud de la mujer ni para la del bebé. Al contrario, se califica como una agresión innecesaria a la mujer, incluso como una mutilación genital. De este modo, La OMS recomienda restringir su uso.

Las conclusiones de los estudios sobre el tema fueron principalmente que una episiotomía equivale a un desgarro de tercer grado y por lo tanto, a menos que se prevea esto o un desgarro de cuarto grado, no está justificado practicarla. Se ha constatado que la cirugía es más dolorosa y tarda más en cicatrizar que un desgarro natural. Además, aunque los desgarros pequeños son comunes, un porcentaje grande de mujeres sin episiotomías salen del proceso del parto con el periné intacto.

Algunas desventajas o riesgos adicionales de la episiotomía rutinaria, son:

  • Desgarros grandes: Después de una episiotomía, se pueden producir desgarros grandes desde la incisión hasta el ano (algunos estudios dan cuenta de un 14 % de los casos).
  • Pérdida de sangre: Una episiotomía corta todas las capas de tejido y músculo y puede producir sangrado excesivo.
  • Infección: La incisión y las suturas están propensas a infecciones bacterianas.
  • Relaciones sexuales dolorosas: Estudios recientes muestran que una episiotomía puede aumentar la incomodidad durante las relaciones sexuales en los primeros meses después del parto. Asimismo provoca dolor al sentarse y en momentos en que debe sentirse cómoda para amamantar y cuidar del recién nacido.

Inmediata ligadura de cordón umbilical: Cuando se espera un par de minutos para ligar el cordón umbilical, en vez de hacerlo a los pocos segundos del parto, el bebe recibe un volumen extra de sangre y junto con ella, de hierro. La práctica de ligar inmediatamente el cordón tras el nacimiento es una práctica que, a la luz de la evidencia científica, debe abandonarse.

Separación de la madre y el bebé: No se justifica que un bebé recién nacido sano sea apartado de su madre. Incluso los prematuros progresan mejor con el “método canguro” que con la incubadora, o al menos con un sistema mixto. La OMS recomienda iniciar la lactancia antes de abandonar la sala de partos.

 

Prácticas saludables

Privacidad y trato de respeto a su intimidad: El parto es un acontecimiento de la vida sexual. Pues, las intervenciones practicadas sobre una mujer que está de parto, tienen lugar principalmente sobre sus órganos genitales y son muy invasivas, por lo que su intimidad y su dignidad están más expuestas que en otros ámbitos de la medicina. El respeto a las decisiones de la parturienta, sobre cuantas personas puedan estar presentes, quiénes, como también respecto al número de tactos, es clave para que el parto se desarrolle de manera tranquila.

Libertad de expresión: La represión de la expresión de dolor durante el parto tiene la consecuencia de reprimir la evolución del parto mismo. También tranquiliza saber que si en algún momento se pierde el control es algo normal. Pero la libertad de expresión implica también poder llorar, cantar o reír.
Alimentación y líquidos: El ayuno tiende a subir los niveles de estrés y de deshidratación. De modo que es recomendable consumir alimentos ligeros y tomar líquidos.

Acompañamiento: Se han realizado múltiples estudios y en contextos geográficos muy diversos, que demuestran que el estrés producido por un entorno desconocido, sumado a una atención mecanizada, aumentan el dolor, el miedo y la ansiedad de las mujeres.

La presencia de una persona relacionada afectivamente establece un vínculo de contención y apoyo continuo que generalmente mejora la evolución del trabajo de parto: lo acorta, requiere menos medicación y analgesia, favorece la salud fetal y, por lo tanto, nacen niños en mejores condiciones. En la literatura correspondiente se citan 10 estudios clínicos, sumando 5321 mujeres, que muestran que el acompañamiento reduce la cesárea en un 32 %, el parto vaginal operatorio en un 18 %, la episiotomía en un 34 %, el uso de analgesia en un 16 %, el Score de Apgar menor a 7 en los primeros 5 min., en un 50 %.

De modo que el concepto actual de la atención durante el trabajo de parto no sólo implica la vigilancia clínica, sino que tiene en cuenta a igual nivel los aspectos psicoafectivos relacionados con la maternidad.

Libertad de movimiento y postura: La mujer que está con trabajo de parto debe gozar de la libertad de ponerse de pie, sentarse o caminar, adoptar la postura que ella prefiera. El cambio de postura ayuda al bebé a rotar y pasar por la pelvis. Esto puede ser particularmente útil cuando ha entrado en la pelvis de la madre en posición posterior (la parte trasera de la cabeza del bebé mirando hacia la espalda de la madre) en vez de la posición más favorable (la parte trasera de la cabeza del bebé mirando hacía el abdomen de la madre). Cuando el trabajo de parto se vuelve lento, un cambio de posición ayudará a “encontrar nuevamente el ritmo”.

La posición acostada para dilatar pasará a la historia como uno de los mayores y persistentes errores de la obstetricia. En horizontal, el canal del parto se alarga y estrecha y el coxis se dirige hacia lo alto, convirtiéndose en una vía de paso más angosta para el bebé, y además cuesta arriba.

De modo que la mujer debe tener la libertad de dilatar y parir en la postura que más le convenga: en cuclillas, sentada en una silla obstétrica, a cuatro patas, de lado, colgada de alguien, de pie, semi-sentada. Lo más importante es que las mujeres escuchen a su cuerpo para encontrar la posición que les funcione mejor. Cuando la mujer “trabaja” por sí sola sin restricciones, ella misma suele encontrar las posiciones que le son cómodas y cambiará de posición con mayor frecuencia mientras más se acerca el parto. Las posiciones más comunes son:

Supina o acostada boca arriba:

Puede resultar más fácil para el personal médico que atienda, pero no suele ser de preferencia por parte de la mayoría de las mujeres. Puede causar que el útero presione sobre la vena cava inferior, disminuyendo el suministro de sangre a la placenta y que presione el diafragma, dificultando la respiración. La posición horizontal puede ser más cómoda al colocar una almohada debajo de las rodillas, para doblarlas suavemente, o en una posición semireclinada con la cabeza y hombros elevados, descansando sobre varias almohadas.

Lateral o de costado:

Quita presión del periné y mantiene el peso del útero alejado de la vena cava, maximizando el flujo de sangre hacia el útero y su bebé. El/la acompañante puede sostener la parte superior de la pierna para ensanchar la salida pélvica y dar soporte al peso del bebé.

Sobre las manos y rodillas:

Puede aliviar el dolor de espalda y brindar al bebé mal posicionado la oportunidad de voltearse. Puede ayudar a las mujeres con desgarros anteriores o aquellas que quieren evitar la episiotomía, debido a que la cabeza del bebé presiona menos directamente sobre el periné. Puede ayudar al bebé que parece estresado, porque maximiza el flujo sanguíneo hacia el útero y la placenta.

Posiciones verticales

En posición vertical la vagina se amplía y acorta, pero además la presión de la cabeza del bebé sobre el cuello del útero ejerce un efecto hormonal que estimula la producción interna de oxitocina y, por tanto, la dilatación. La posición vertical acorta y amplía el canal del parto, permite que las articulaciones de la cadera se abran más para dar paso al bebé, facilita sus movimientos de rotación y permite que la fuerza de la gravedad le ayude en su descenso. Asimismo, se evitan infecciones debido a que si se rompen las membranas los líquidos fluyen; se facilita la oxigenación porque la aorta está menos comprimida. Hay menos posibilidades de hemorragias porque la vena cava está menos presionada. Las contracciones aumentan, lo cual significa que el parto es más rápido.

De pie o caminando:

Ayuda a ensanchar la apertura pélvica y permite que la gravedad haga su trabajo presionando la cabeza del bebé contra el cuello. La parturienta puede apoyarse en la pared, en una persona que le acompaña o atiende, durante las contracciones.

En cuclillas:

Abre la pelvis aún más para que el bebé tenga más espacio para moverse a través del canal de parto. Se puede utilizar una barra para sostenerse y poder agacharse o hacerse ayudar por dos personas para darle apoyo y mantener esta posición.

Sentada:

Hace que el útero se mueva hacia adelante, quitando presión del diafragma y mejorando la provisión de sangre a los músculos que se contraen. En este caso es ideal contar con una silla de parto.

De rodillas:

Permite mantener una posición erecta sin forzar la espalda. La parturienta se arrodilla sobre una almohada, reclinándose hacia adelante contra la cama, silla o pared y descansa sus brazos y parte superior del cuerpo sobre o contra el punto de apoyo.

La aplicación de técnicas no farmacológicas de alivio del dolor: Existen diversos métodos no farmacológicos de alivio del dolor que pueden ser utilizados durante el parto. El apoyo afectivo es lo primordial, tanto del/la acompañante como del personal de salud. Se ha comprobado que disminuye el estrés y el temor, ambos causantes de aumento del dolor.

La cercanía física, en sus diversas formas, puede aliviar el dolor: una mano apoyada en un lugar doloroso, un gesto de confianza oportuna, una caricia en la cabeza o en la mejilla, un abrazo o masajes en las manos o cualquier otra zona del cuerpo, todos estos gestos brindan mensajes de cuidado que alivian el dolor.

Parto en agua: El parto en agua se practica cada vez más. Pero también una ducha tibia o una tina calentita ayuda a disminuir los dolores: relaja el cuerpo y la mente y, en muchos casos, acelera el trabajo de parto.

El vínculo inmediato con el bebé: Lo que el bebé recién nacido necesita de inmediato es preservar su temperatura y poder respirar libremente. La mejor fuente de calor es el contacto inmediato con la piel materna. Madres y bebés deben estar juntos tras el nacimiento y en todo momento.

 

Tomado de:

Red Boliviana para la humanización del parto y nacimiento

http://www.rebohupan.org/testimonios.php

 

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El sábado 4 de diciembre del 2010 se llevó a cabo la graduación de la tercera generación de los niños que participaron en el taller de “Estimulación del lenguaje y la lectura”

Se graduaron 15 niños que participaron en el taller durante dos años, asistieron 13 niños acompañados por  su mamá, papá, hermano (s), abuelitos, bisabuelitos y algunos con sus padrinos. En total fueron 80 personas.

Después de la bienvenida se entregó a los padres de familia un cuestionario de evaluación del taller para que  expresaran cuales fueron  los beneficios que las actividades realizadas en el taller tuvieron para sus niños así como para ellos.

Posteriormente Javier Arroyo Ledesma de Extensión Bibliotecaria, leyó una reflexión sobre la importancia de que los futuros padres o quienes ya lo son, se acerquen a las diferentes instancias en las cuales se proporcionan cursos o talleres encaminados a la preparación para el ejercicio de su paternidad y de esta forma detener los patrones erróneos  en la educación, que se han perpetuado de generación en generación.

Leticia Sierra responsable del taller habló de la importancia de la lectura años antes de que el individuo, tenga la capacidad de decodificar los signos del lenguaje escrito, que la lectura permite momentos de intimidad entre el niño y su mamá o papá, la cual es una de las fuentes para nutrirlo emocionalmente, y mediante las cuales los padres se involucran en el aspecto cognitivo y psíquico con su hijo(a).

Como un premio a los chiquitines y para animar el evento Eleyda María Ábrego bibliotecaria de sala infantil, representó y contó el cuento “Vamos a cazar un oso”, ante la algarabía y atención de los niños.

Para finalizar se entregó a cada niño y su  mamá la constancia de participación en el taller, posteriormente los papás comentaron su experiencia en el taller,  algunos de los comentarios fueron:

“Mi niño es más sociable con otros niños y con los adultos”, “Mi niño a su corta edad ya expresa sus ideas con claridad”, “Mi hija ve los libros como algo familiar”.

“Me enseñó la gran capacidad que tiene mi niña”, “aprendí a relacionarme más con ella”.

“Aprendí a controlar mis emociones, me enseñó a poner límites y a entender que los golpes y gritos no educan”.

“Aprendí a entender a mi hijo y a identificar que es lo que necesita”, “Aprendí a comunicarme con él”.

“No quiero dejar de asistir”, “Que haya otro taller para los niños graduados” , “No me quiero ir porque he aprendido mucho y he disfrutado cada actividad con mi niño”.

La ceremonia fue muy emotiva, los papás también participaron con los comentarios de su experiencia en el taller, varias mamás lloraron y expresaron que desean seguir participando en él.

Después de la ceremonia hubo un convivio organizado por los padres de familia, para todos los asistentes.

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Clausura del taller de Estimulación del lenguaje y la lectura

Gracias por la invitación a la clausura del taller de estimulación intrauterina, que características singulares de acuerdo a cada zona; aquí en Hidalgo podemos afirmar que este programa es único no solo en el estado, sino en el tesoneramente difunde mi compañera bibliotecaria Leticia Sierra, entre las jóvenes parejas de usuarios de esta biblioteca central.

Este taller como saben forma parte de nuestro programa permanente de Fomento a la lectura, que se desarrolla en numerosos recintos públicos en todo el país, con país, pues estamos innovando al empezar desde muy temprano: cuando la futura existencia aún está en gestación y en simbiosis  con su madre, y por que no decirlo con su padre también.

Sabemos de la importancia que el conocimiento tiene en la educación integral del ser humano, para asegurar una vida justa, digna y llena de oportunidades, pues solo a través de la educación podremos augurar bienestar y también felicidad a los nuestros.

Qué trascendente sería que todos los padres hiciéramos un gran esfuerzo no solo para prepararles a nuestros futuros hijos las mejores condiciones de desarrollo y seguridad material, así como nos concentramos ahora en cuidar su arribo a este mundo, pusiéramos mas atención desde el principio, es decir desde que nos proponemos formar una pareja y con toda humildad aceptar que no estamos preparados para ser esposos y mucho menos padres en el sentido pleno de la palabra.

Parece ser que forma parte de la naturaleza humana avanzar a tropezones, a contracorriente incluso, parece ser que es inevitable cometer los mismos errores, generación tras generación y darnos cuenta  al final, que no estamos  preparados, que deberíamos formarnos para ser padres, lo cual nos ayudará a cometer los menos errores posibles en beneficio de nosotros, de los nuestros y de la comunidad donde vivimos y trabajamos.

Este razonamiento me surge de la dinámica de este taller y me pregunto ¿porqué no nos preparamos?, ¿porqué no utilizar los medios con los que nosotros sí contamos?, ¿porqué no buscar información complementaria e iluminadora sobre tantas preguntas que tenemos bien guardadas?, ¿porqué no transmitir  nuestras experiencias y vivencias en otras jóvenes parejas para que puedan ser mejores padres que nosotros?

Ojalá que la enseñanza de este taller los lleve a buscar nuevos caminos y soluciones, a los problemas cotidianos que se nos presentarán siempre en nuestra vida diaria. Ya que los hijos son el cuento de nunca acabar, busquemos las mejores opciones dentro de la verdad y la justicia, dentro de nuestras creencias éticas, religiosas, políticas, culturales y sociales.

La biblioteca publica es  un lugar ideal para desarrollar un circulo de lectura, ó de estudio, ó de conversación, ó de ayuda mutua, la biblioteca pública decimos es el lugar más igualitario de la sociedad, lo único que nos pide es que sepamos leer y tengamos ganas de hacerlo. La biblioteca pública es un lugar de libertad pues nos rige el precepto de no discriminar a nadie por su condición, sin distingos de raza, nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica, laboral o nivel de escolaridad, con este espíritu y disposición los invitamos a hacer uso permanente de estas instalaciones y aprovechar todos los servicios que hemos diseñado para ustedes, la razón de ser de esta institución publica. Muchas gracias (JAL).

Pachuca Hgo.  4 de Diciembre de 2010.

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